Hace ocho años, Hillary Clinton vio impedidas sus posibilidades de convertirse en Presidenta de los Estados Unidos gracias a la enorme muralla que representó la candidatura del entonces Senador por Illinois, Barack Obama.
En este 2016, su aspiración se está viendo frustrada en buena medida por la candidatura del ex Gobernador de Nuevo México, Gary Johnson.
El mismo personaje a quien la Comisión de Debates Presidenciales desdeñó por no haber alcanzado un porcentaje mínimo de intenciones de voto, se está convirtiendo en el factor clave en la derrota de la ex Primera Dama en estados donde Clinton tenía claramente el triunfo. Al mismo tiempo, tiene al aspirante republicano cerca de convertirse en sucesor de Obama, lo que tiene en vilo al resto del mundo.
De acuerdo a cifras mostradas esta noche por Real Clear Politics, el ex mandatario neomexiquense ha recibido entre 1 y 9 por ciento de la votación en ciertos estados.
La votación en otras entidades ha sido mayor a la distancia entre la ex Senadora y el candidato Repubiclano.
Por ejemplo, en Colorado, Johnson recibió 4.6 por ciento de la votación, mientras que la diferencia entre los principales candidatos es de 4.4 por ciento.
En Florida, donde estaban en juego 29 votos del Colegio Electoral y que la cadena CNN le dio a Trump con apenas 1.4 puntos porcentuales de ventaja, el ex gobernador recibió 2.2 por ciento de los votos.
En Maine, Johnson acumula 5.1 por ciento de los votos emitidos y la distancia entre Clinton y Trump es de 3.0 por ciento.
En Nuevo Hampshire, con sus cuatro votos en el Colegio Electoral, el ex mandatario recibió 4.2 por ciento de la votación y la diferencia entre Clinton y Trump es de 1.8 por ciento.
En Pennsylvania, Johnson suma 2.3 por ciento de la votación, mientras a Trump y a Clinton los separa el 2.1 por ciento de los sufragios.
En Michigan, donde Trump sorprendió con su triunfo por apenas 0.6 por ciento, el ex mandatario acumula el 3.6 por ciento de la votación.
Misma situación acontece en el vecino estado de Wisconsin, donde la diferencia entre Clinton y Trump es la misma que el porcentaje de votación recibida por Johnson: 3.6 por ciento.
En Virginia, otro de los estados columpio, la distancia entre Clinton y Trump es de 2.0 por ciento, un punto menos que la votación que recibió Johnson.
Ante la inminente victoria del candidato conservador, las bolsas de valores de oriente abrieron actividad con diversas caídas: Hong Kong reporta una baja de 2.82 por ciento, Nikkei 5.34 por ciento y el de Australia 2.05 por ciento.
Por su parte, el Dow de futuros se precipitó en un inicio 4.29 por ciento, perdiendo 750 puntos luego de ventilarse el triunfo del Republicano.
En occidente, Standard & Poors 500 cayó 5.01 por ciento y el Nasdaq 100 se redujo en 4.5 por ciento.
El peso mexicano iba cayendo 13 puntos porcentuales para llegar a 20.30 por dólar, su peor caída desde la Crisis del Tequila, ocurrida hace más de dos décadas.
Especialistas indicaron que los inversionistas no estaba preparados ante una posible victoria de Trump, convirtiéndose en la segunda ocasión en el año en interpretar mal los posibles resultados electorales, siendo el primero el Brexit inglés de junio pasado.
Pero si el triunfo del empresario era una de las noticias menos esperadas y más temidas en el mundo, la victoria Republicana dentro del Congreso representa un cheque en blanco para los conservadores estadounidenses.
De acuerdo a los últimos resultados, los Republicanos mantendrían su ventaja en el Senado con 51 curules, mientras que en la Cámara de Representantes también conservarían la mayoría a pesar de haber perdido algunos distritos a nivel nacional.

