Un estudio del Centro de Presupuesto y Política de California establece que la propuesta de recortes fiscales y reducción de gastos a nivel federal en Estados Unidos tendrá fuertes implicaciones en los residentes de bajos ingresos así como en la clase media tanto del estado cómo del país.
En septiembre pasado, el gobierno de Donald Trump y líderes republicanos de la cámara de representantes y del senado de los Estados Unidos dieron a conocer su propuesta fiscal que daría importantes beneficios principalmente para la clase rica del país.
El análisis del centro establece que los líderes republicanos se encuentran desarrollando los detalles de su plan fiscal, al mismo tiempo de haber lanzado esfuerzos para promulgar el presupuesto del año fiscal 2018.
El análisis indica que con el fin de cubrir el costo de los recortes fiscales también pretenden hacer recortes profundos a diversos programas y servicios.
De acuerdo a los reglamentos en el congreso, los republicanos pueden adoptar un proceso por la vía rápida para aprobar recortes fiscales y cierta reducción de gastos con mayoría simple y sin la necesidad de votos demócratas, en un proceso conocido como reconciliación.
Según el estudio, si los líderes republicanos consiguen los recortes fiscales van a poder aprobar una redistribución masiva de riqueza que sería en parte pagada a través de recortes presupuestales que dan ayuda a familias de ingresos bajos y medios con los cuales cubren sus gastos y tienen acceso a oportunidades económicas.
El análisis, producido por Chris Hoene y Esi Hutchful, indica que a pesar de que el objetivo de la propuesta es dar alivio a familias de clase media, el proyecto en realidad daría la mayoría de sus beneficios a los estadounidenses y corporaciones más ricas del país.
El paquete fiscal incluye la derogación del impuesto a las herencias, el fin del Impuesto Mínimo Alternativo, recortes a los impuestos corporativos, reducción de tasas fiscales para la clase alta y preservar ciertas preferencias en los intereses a las hipotecas.
En contraste, establecen los especialistas, los beneficios propuestos para las familias trabajadoras son menos explícitos y aparentemente mucho menos importantes.
Con base en la información dada a conocer, la propuesta más clara de ayuda a hogares de clase media es el duplicar la deducción estándar y establecer un incremento no determinado del crédito fiscal infantil a través de un proyecto que incluye provisiones vagas acerca de medidas adicionales.
Sin embargo, los expertos indican que si se toma en cuenta cambios como la eliminación de las excepciones personales y un incremento en la tasa fiscal de ingresos marginales a los trabajadores con salarios más bajos, muchas familias de clase media o de ingresos bajos verán muy poco beneficio.
A pesar de que el presidente Trump ha prometido que los ricos no se van a beneficiar con este plan, el centro afirma que los números del proyecto cuentan una historia completamente distinta.
De hecho, un análisis reciente del paquete fiscal republicano apunta a una distribución injusta de sus beneficios.
Y es que de acuerdo al Instituto de Impuestos y Política Económica, los hogares pertenecientes al 1 por ciento de la clase más alta del país cuyos ingresos anuales mínimos son de 615 mil 800 dólares recibirían más de dos terceras partes de los recortes fiscales el año próximo.
Mientras tanto, el 60 por ciento de los estadounidenses con ingresos más bajo recibirían el 11.4 por siento de estos mismos recortes, que representan apenas el 0.7 por siento de sus ingresos totales.
Al mismo tiempo, los estadounidenses con menores ingresos se verían principalmente afectados por los recortes en gastos federales que los líderes republicanos proponen para cubrir el recorte fiscal.
De acuerdo a los especialistas, el plan fiscal republicano afectaría a unos estados más que a otros.
En California, por ejemplo, el 1 por ciento de los más ricos del estado recibirían casi el 82 por siento de los beneficios y el siguiente 4 por ciento recibiría el 16.6 por siento del apoyo fiscal.
El 1 por ciento de los californianos más ricos, quienes ganan más de 864 mil 900 dólares anuales, recibirían un apoyo fiscal promedio de 90 mil 160 dólares.
En contraste, los habitantes de clase media cuyos ingresos oscilan entre los 47 mil 200 y los 75 mil 500 dólares recibirían un recorte fiscal de apenas 470 dólares, mientras que la clase baja se haría acreedora a un apoyo fiscal de solamente una cuarta parte de la cifra anterior.
Dicho beneficio fiscal languidece en comparación con los recortes a programas federales y servicios de salud, vivienda, apoyo alimentario, capacitación laboral y otros, afirmó el centro.
De acuerdo al Centro, el gobierno federal perderá entre 2.2 y 2.4 billones de dólares en los siguientes 10 años debido al recorte fiscal para la clase pudiente del país, al agregar 1.5 billones de dólares a la deuda del gobierno en el mismo periodo.
El endeudamiento podría agravarse en caso de que sea aprobada la propuesta de eliminar la deducción de impuestos estatales y locales, conocida como deducción SALT.
La narrativa del gobierno de Trump establece que el recorte fiscal llevará al crecimiento económico, que a su vez permitirá cubrir el faltante de estos recursos, aunque los analistas insisten que este escenario es altamente improbable.
Según el centro, los recortes propuestos por los republicanos derivarán en un impacto negativo en la economía que desestabilizará las condiciones de millones de hogares que dependen de estos programas.
Los especialistas añaden que los recortes a los programas de salud y alimentación llevará a reducir o eliminar beneficios para millones de californianos de bajos ingresos, al destacar que más de 13 millones se encuentran inscritos en el programa de seguro de salud Medi-Cal y más de 4 millones reciben apoyo del proyecto conocido como CalFresh.
A su vez, estos recortes llevarán a un impacto en la salud fiscal de California, al obligar a los líderes del estado a elegir entre desestabilizar el presupuesto estatal para rellenar el faltante de recursos a consecuencia de los recortes federales o impactar a individuos y comunidades vulnerables en todo el estado al reducir sus beneficios.
De acuerdo al organismo, la mayoría de los californianos gana entre 129 mil 500 y 303 mil 200 dólares anuales, quienes son considerados la clase media del estado y quienes residen en zonas donde el costo de vida es mucho más elevado que en el resto de los Estados Unidos. Este sector de la población vería incrementado el pago de impuestos federales en casi 4 mil dólares, principalmente gracias a la eliminación de la deducción SALT.
Para el centro, existe una alternativa para hacer que el país siga la ruta correcta, en lugar de proveer amplios beneficios fiscales a la clase alta, recortar programas y servicios vitales, perder billones de dólares en ingresos y aumentar la deuda federal.
Las políticas de impuestos y presupuesto federales deben enfocarse en hacer inversiones que permitan a las comunidades subsistir, ayudar a los más vulnerables y expandir la prosperidad económica.
Los recortes de impuestos federales deben ser sopesados y otorgados a quienes más los necesitan, además de ser de ingresos neutrales, al equilibrar la pérdida de recursos por la vía de recortes fiscales con aumento de otro tipo de ingresos, a través de la creación de nuevos impuestos o cerrando las brechas legales, que serían aplicados de manera igualitaria a todos los contribuyentes del país.
“Va a ser importante prestar atención al camino que nuestros funcionarios electos en Washington elijan en las siguientes semanas y meses. Sus acciones pueden representar que los californianos mantengan a sus representantes en el congreso responsables de decisiones que de manera negativa y desproporcionada impacten a nuestro estado”, concluyen los expertos.

