Los Angeles, California.- Trabajadores de tiendas de abarrotes representados por siete delegaciones del Sindicato de Trabajadores de Alimentos y Comercios (UFCW) votaron abrumadoramente para autorizar una huelga en tiendas Ralphs, Albertsons, Vons y Pavilions en el centro y sur de California.
El sindicato dio a conocer que los miembros de las Delegaciones 8GS, 135, 324, 770, 1167, 1428 y 1442 de la UFCW votaron para autorizar una huelga en caso ser necesaria.
Las delegaciones representan a más de 47 mil empleados de supermercados afectados por esta votación.
“Las empresas no están jugando limpio al violar nuestros derechos y las leyes laborales federales. Después de todo el arduo trabajo que hemos realizado durante la pandemia de Covid sirviendo a los clientes para que puedan alimentar a sus familias, merecemos poder alimentar a la nuestra”, dijo Rachel Fournier, miembro del Comité de Negociación y cajera en Ralphs en Los Ángeles.
De acuerdo al sindicato, la empresa Kroger obtuvo más de 4 mil millones de dólares en ganancias el año pasado, muchos empleados están luchando para llegar a fin de mes.
“Esto tiene que cambiar. Es hora de que las corporaciones de abarrotes lo hagan mejor y regresen a la mesa de negociaciones con una propuesta de contrato adecuada que respete nuestro trabajo”, agregó Fournier.
Lidiando con las repercusiones de la pandemia de Covid, miles de trabajadores participaron activamente en el proceso de votación realizado del 21 al 26 de marzo.
Los miembros de las delegaciones de la UFCW trabajan en Ralphs, Albertsons,Vons y Pavilions en todo el centro y el sur de California.
Estas delegaciones presentaron acusaciones ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB) contra las empresas luego de presuntas acciones documentadas que socavan los derechos de los trabajadores y el proceso de negociación.
Los cargos de la acusación incluyen intimidación, acoso y vigilancia ilegales de los trabajadores que protestan por los bajos salarios y la escasez de horas laborales, negarse a implementar aumentos salariales según lo requerido por el contrato, dar pequeñas bonificaciones simbólicas cuando las cadenas de supermercados deberían estar negociando aumentos salariales permanentes y subcontratar el trabajo de preparación de alimentos a empresas externas no sindicalizadas.
Durante la pandemia, los empleados de las tiendas de comestibles trabajaron extremadamente duro.
Abastecieron los estantes y mantuvieron las tiendas limpias y abiertas. Cuando los empleados se enfermaron y algunos incluso fallecieron, las empresas no les brindaron las protecciones de salud y seguridad adecuadas, detalló el sindicato.
Los empleados trabajaban con poco personal y a pesar de experimentar altas presiones físicas y mentales, siguieron trabajando sin parar para ayudar a los clientes a comprar los alimentos que necesitaban para alimentar a sus familias.
De acuerdo al sindicato, las ventas de alimentos se dispararon mientras que las empresas de comestibles obtuvieron miles de millones de dólares en ganancias.
Kroger, la empresa matriz de Ralphs, obtuvo más de 4 mil millones de dólares en ganancias en 2021. Esta riqueza se destinó a los salarios de los directores ejecutivos y la recompra de acciones, acusó el sindicato.
Un estudio reciente realizado entre empleados de Kroger llamado “Hambre en la mesa” mostró que el 78 por ciento de los trabajadores luchan por alimentar a sus familias con alimentos nutritivos.
Más del 63 por ciento de los trabajadores de Kroger tienen salarios que son insuficientes para cubrir las necesidades básicas y el 14 por ciento de los trabajadores no tienen hogar o duermen en su automóvil.
Por todos sus sacrificios, trabajo duro, dedicación y riesgos para la salud experimentados durante la pandemia, los trabajadores merecen algo mejor y las empresas pueden darse el lujo de mejorar su contrato, expuso el sindicato.
Un comité de negociación formado por trabajadores y líderes sindicales inició negociaciones con las empresas en enero y negoció durante 6 semanas. El contrato expiró el 6 de marzo sin llegar a un acuerdo.
Los trabajadores presentaron propuestas que incluían un aumento de 5 dólares por hora durante el contrato de 3 años, más horas y personal, y seguridad en las tiendas.
Las empresas sólo ofrecieron un aumento de 1.80 dólares y rechazaron propuestas para mejorar la seguridad, garantía mínima de horas y dotación de personal, entre otras mejoras sustanciales incluidas en las propuestas del sindicato.
Las negociaciones se reanudan el 30 de marzo con UFCW y las empresas. Aún no se han fijado fechas para una huelga.

