29.3 C
Mexicali
martes, 19 mayo 2026
Más
    InicioGeneralVOZ EN OFF: Contingencia por conveniencia

    VOZ EN OFF: Contingencia por conveniencia

    A dos semanas de cumplirse un año desde que la secretaría
    de salud confirmó los primeros contagios de COVID-19 en Baja California, debemos
    reconocer que existen más protocolos sanitarios —aunque no todas las personas
    los respeten—, hay mayor infraestructura hospitalaria —aunque a veces parezca
    que no existe—, y definitivamente hay 
    más conciencia de los ciudadanos; sin embargo lo que no ha cambiado es
    la incongruencia de nuestra clase política.

    Y es que además del sufrimiento, el temor y el estrés de
    miles de familias en Baja California, una de las constantes de la pandemia es
    la opacidad en la forma de conducirse de nuestras autoridades, usando como
    pretexto la contingencia sanitaria.

    Desde que se decretó la famosa «Jornada Nacional de Sana
    Distancia» todas las dependencias de gobierno cerraron sus puertas, redujeron
    sus actividades y pusieron en resguardo a las personas más vulnerables.

    Hasta aquí la postura era entendible y aceptable; nadie
    sabía a qué nos enfrentábamos.

    Pasaron los meses y paulatinamente transitamos a lo que
    llamaron «la nueva normalidad» que básicamente consiste con continuar con
    nuestra vida cotidiana, reforzando los protocolos sanitarios para evitar un
    contagio, lo que permitió la reapertura de muchas oficinas de gobierno, especialmente
    las de mayor demanda.

    Ese lapso fue aprovechado por las autoridades de todos
    los niveles para volverse más opacos. 
    Con el pretexto de la contingencia disminuyeron el flujo de información,
    se negaban a dar entrevistas e incluso se suspendieron los plazos para
    responder las solicitudes de transparencia, entonces única herramienta
    disponible para ciudadanos y reporteros.

    Como era de esperarse —y se ha documentado— en 2020 se
    realizaron muchas contrataciones por adjudicación directa argumentando la emergencia
    sanitaria, donde la falta de transparencia es la principal característica.

    Muchos organismos como el congreso del Estado y los
    cabildos en cada uno de los ayuntamientos se vieron en la necesidad de realizar
    sus reuniones y sesiones de manera virtual, lo que significa que cómodamente desde
    su casa seguían tomando decisiones «por el bien de los ciudadanos».

    El beneficio indirecto para nuestros legisladores y
    legisladoras es que no se enfrentaban a protestas y mucho menos atendían los
    cuestionamientos de la prensa.

    El 2020 siguió avanzando, muchas dependencias reforzaron
    sus protocolos y abrieron sus puertas para seguir trabajando, pero en el congreso
    y los cabildos la situación no cambió.

    En el Legislativo, por ejemplo, se ha vuelto común ver a
    los diputados y diputadas atendiendo asuntos personales como salir a correr,
    tomarse alguna que otra bebida; como fue el caso de MONTSERRAT CABALLERO, la
    mayoría apaga sus cámaras, o la más común, siguen la sesiones desde su vehículo
    con una evidente falta de atención.

    Todo lo anterior lo comento porque estamos en una de las
    etapas más tranquilas de la pandemia en nuestra Entidad.  A nivel federal el semáforo de riesgo
    epidemiológico nos ubica en color amarillo y en el Estado lo mantienen en
    naranja, pero ya se habla de pasar al verde este mismo mes.

    Se han incrementado los aforos, se han reiniciado actividades
    y cada día es más evidente el aumento en la movilidad de las ciudades, al menos
    en Mexicali.

    Es más, hasta el gobernador JAIME BONILLA y la alcaldesa
    MARINA DEL PILAR ÁVILA se la pasan realizando eventos públicos y abrazando
    personas.

    Y mientras tanto, diputados, diputadas, regidores y
    regidoras, siguen realizando sesiones de forma virtual, desde casa, sin mayores
    complicaciones, muy relajados y obteniendo el mismo salario.

    El mayor descaro fue que apenas el 25 de febrero, la Junta
    de Coordinación Política en el Congreso acordó «restablecer los plazos y
    términos en materia de transparencia para el desahogo de trámites vía virtual»;
    es decir, casi durante un año se negaron a responder solicitudes con el
    pretexto de la pandemia.

    Peor aún, el Poder Legislativo no actualiza la
    información que por ley deben publicar.

    En los cabildos no es muy distinto, los regidores y regidoras
    sesionan desde sus casas, oficinas e incluso en las calles, donde no se ven
    expuestos a responder cuestionamientos de ciudadanos inconformes o de los
    medios de comunicación.

    Se trata de una contingencia por conveniencia, porque
    cuando les interesa aparecen en público, reúnen personas y hasta convocan a la
    prensa, pero si se trata de temas relevantes o controvertidos, se quedan
    guardados en casa «por disposición del sector salud».

    Parafraseando al presidente LÓPEZ OBRADOR, la pandemia
    les vino como anillo al dedo, ya que ha sido aprovechada para volverse menos
    transparentes y alejarse de los ciudadanos, contrario a lo que muchos de ellos
    y ellas prometieron en campaña.

     

     

     

    El autor de esta columna es cofundador de la Agencia
    Informativa RadarBC

    Twitter: @ArmandoNieblas 

    Correo: armando.nieblas@gmail.com

    Armando2
    + posts

    Reportero mexicalense.
    Me gusta el periodismo de datos y la investigación.
    Me alimento de café, buenas pláticas y consejos.

    NOTICIAS RECIENTES