Primera Parte: la ciudad de los huevos bien fríos.
Por Violeta Miranda
“¿Cómo puede usted sugerir que los imperialistas genocidas
prestaran atención a las sociedades que estaban en proceso de aplastar?”
Graeber y Wengrow.
Cuando pensamos en el noroeste de México, Sonora y Baja California, nos viene a la mente imágenes de desierto, altas temperaturas, ósea, calor desmedido, sombreros y botas vaqueras, tortillas de harina, acento duro y marcado, caguamas bien frías, la migración, la droga, la minería, la agroindustria, la frontera con Estados Unidos, y por supuesto, abrazos no balazos.
Hay quienes recordamos cómo comenzó la explotación de la llamada Revolución industrial en estos lares, donde la frontera se ha ido modificando sin cesar por más de 200 años. Versus, el sostenimiento de un imaginario lejos de la realidad y más cerca del espectáculo, de quienes se han tragado el cuento de que aquí siempre fue un desierto sintético e industrial.
Un ejemplo, la minería en la península, y su extensión a Sonora. Ahora, por sí no lo sabías, sí no has unido los puntos, te comparto, todo está conectado. Suele pasar que las causas son las mismas, y sus efectos nada diferentes; la explotación-desplazamiento-ecocidio, el enriquecimiento de los extranjeros, y de los hijos de los peregrinos.
Me pregunto cuánto la asimilación me ha afectado…
Alrededor de 1885 llegó a la recién fundada Santa Rosalía, mi trastatarabuelo un Geólogo, ósea el bisabuelo de mi abuela, para trabajar en la mina que se inauguró el mismo año, de allí migró junto a su esposa india al continente para ser partícipe del proyecto mestizo y de la mina más grande a cielo abierto en México, ubicada en Cananea, la cual marcó a las 5 generaciones posteriores.
De la explotación minera a la investigación académica sólo se encontró tristezas y bloqueos, por intereses más allá de lo que presume ser la ciencia, sino veamos al CICESE, que al final puedes demostrar la Geotérmica, un puerto más, una desalinizadora, una presa más, un basurero y una mina, son igualmente, altos contaminantes al agua, a la tierra y al aire, pero eso no significa se vaya clausurar o cancelar un mega proyecto.
El punto de quiebre, pienso fue mi generación, en la era del auge de las tecnologías por medio de la internet, donde pasamos de la pluma al teclado, del hartazgo estoico institucional, a lo que pretendo sea una crítica cínica y tajante a la yugular, donde tras 141 años, sobran ejemplos en el noroeste, al igual que en el sur, y en el centro de la República, de que a mayor progreso y desarrollo industrial, mayores desastres socioambientales, a los hechos me remito.
En 2014 ocurrió uno de los desastres ambientales más grandes a causa del Grupo México por un derrame de 40,000 m³ de sulfato de cobre acidulado en el arroyo Tinajas, desembocando en el Río Sonora, a causa de la Mina en Cananea, luego en el sexenio de Felipe Calderon se agregó al paisaje, el control total por el Narco y la guerra entre estos, también en Ciudad Obregón en todo el Alto Golfo, zonas de alto riesgo, control, vigilancia y castigo, sin dejar de lado la desertificación, el desplazamiento de fauna, flora y a las comunidades, hasta la fecha.
Recuerdos y resistencia del Río Sonora libre.
La sequía ha azotado grandes zonas del país, luego viene la lluvia y deslaves como pasa en Tijuana, sin embargo, en Sonora hay una situación que requiere nuestra atención, el Plan Hídrico que pretende construir presas y acueductos, donde la falta de transparencia y la ausencia de la consulta pública, típica de todo partido oficialista, que no se detiene en considerar el impacto ambiental, y pone nuevamente en tela de juicio la falta de consideración a los pueblos, a las comunidades, a los ciudadanos en Sonora que serán afectados, sin olvidar, la vida silvestre, los ecosistemas que dependen del Río Sonora.
A más de una década de haber sufrido el más grande derrame a causa de la minería, sin olvidar la agroindustria y la industria en otras formas, que sí son factores relevantes cuando hablamos de acceso al agua, al aire y la tierra libre de tóxicos, cosa que no pasa.
Mientras hay zonas donde no hay acceso al agua para el consumo humano, mismas comunidades que han puesto sobre la mesa en múltiples ocasiones la urgencia del tratamiento de aguas residuales o el agua que se desperdicia al no contar el estado de Sonora con un sistema hídrico eficiente ¿te suena familiar Baja California? Hola desalinizadoras y playas.
La militarización de abrazos no balazos reformistas.
Recuerdo en la preparatoria cuando mi familia materna decidió dejar de visitar a parientes en Cananea por temor al narco, como hace unos años me la pensé dos veces antes de ir a las afueras de Mexicali o al Valle de Mexicali, que pecho a tierra no siempre es suficiente.
En esta última década se ha encrudecido el transitar, de por sí ya era un privilegio, y se sabe que la vida es un riesgo carnal, sobre todo en territorios de guerra y militarización por casi 20 años, eso sí, puede presumir la Presidenta una disminución a los homicidios, pero ¿a las desapariciones forzadas, al cobro de piso y ecocidios? Una alza en estás heridas abiertas.
Son tantos los motivos para conectar lo que pasa en Sudán, Palestina, República Democrática del Congo, alineados con estos territorios del norte continental, sin dejar de lado, que no sólo son los países mencionados, qué pasa en otras latitudes donde la ocupación y la militarización está normalizada al grado que no llega a los diarios, ni a TikTok.
Me hace ruido ver que Nicaragua tenga la estrellita en la frente de aliados con Palestina, cuando son una dictadura, por eso no espero nada de la presidencia mexicana, si aquí mismo hay una guerra contra los pueblos indígenas y cualquiera que defienda la vida, ya sea por su mera existencia que irrumpa las lógicas del progreso y el desarrollo.
Los humedales nos dan aire, agua y vida; es nuestra responsabilidad cuidarlos.
La frontera México – Estados Unidos, es también la ausencia del cauce del Río Colorado en el Golfo de California, y el muro fronterizo del Golfo de México al Pacífico, la misma que ha impactado la capacidad de agencia y autonomía de las comunidades nativas, locales y de la vida silvestre en un período menor a 100 años – si nos enfocamos de vuelta al noroeste.
Al irrumpir el flujo migratorio, dividir comunidades, manadas, parvadas, la memoria se vuelve un arma en la autodefensa, no la memoria que queda en archivos de redes sociales sin base comunitaria, ni acciones directas fuera de pegas de propa, exhibiciones u otras formas de “visibilizar” en está era del espectáculo; influencer y follower; aplausos-likes.
La ciudad de los huevos bien fríos o fritos.
Hablemos de Mexicali, la ciudad que me vio nacer, atrapó el sol, el oro blanco, los gastos descomunales para monumentos sin sentido más allá de la corrupción y desvío de recursos, sí hablo del monumento al cocinero chino que quizá nunca nos toque verlo finalizado, de paso la apropiación cultural o peor quedar solo en la tesis y artículos académicos que nadie lee más que la misma crew de siempre, y seamos honestos lo hacen por encimita.
A estás alturas pensar hay diferencia entre la Academia, las gentes de las cámaras de comercio y las asociaciones civiles whitexicans, es vivir en una burbuja rosa, gente que planta antes un árbol de algodón – que no da algodón – antes de considerar colocar un mezquite, nativo y endémico, de paso los arranca, misma gente que no conoce el álamo ni la planta de cachanilla, y se cree salvadores de los pueblos indígenas con sus becas PEDCA y Fonca. Cualquier parecido con la realidad local no es mera coincidencia, es inspiración.
Eso sí, tenemos para presumir los más altos costos de luz, los días más calurosos y sin electricidad, así como también de los conciertos más caros del país para celebrar ¿la Independencia? Qué mejor manera de gastar 9 millones de pesos, tranqui, sí ya se gastaron 6 millones de pesos en el monumento del cocinero chino, lo bueno solo 4.5 millones de pesos han sido por parte de nuestros impuestos, que alivio no hay necesidades básicas en la ciudad.

Mientras el basurero municipal sigue en la Laguna Xochimilco, que ya terminó la temporada de campaña electoral, luego lo ecológico realmente no sirve para campaña, y obvio no ha pasado de que se lance la bolita, esté asunto como hemos mencionado en columnas anteriores, sería lindo que se multiplicaran proyectos comunitarios como el de Salvemos las Lagunas, que esperar algo de mami y papi Estado, es como esperar que el calentamiento global se desvanezca por sí solo, cosas que sabemos no pasarán.

El verano “está por llegar a su fin”, igual cada que vayas a la playita, al arroyo, a la laguna, al parque, a cualquier lado, llévate tus residuos, no conviertas más humedales y sitios naturales en un basurero o un parque sintético tal cual lo viene haciendo PRIANMORENA, que te ves bien Gober Influencer o la Alcaldesa todologa, o cualquiera del nivel de Porfirio Díaz a la actual Presidenta que con Premio Nobel y reconocimientos ecofriendly, ecocida se queda.
De nada sirve la disculpa por el Tren Maya, si este continúa provocando desastres ambientales por la SEDENA…¿qué nos depara ahora con la Guardia Nacional y su Batallón de Protección Ambiental? Empeorar, probablemente, de nuevo a los hechos me remito.
Ojo, no es que en Tijuana, Tecate, Rosarito o en Ensenada, no pasen estás cosas, que se viene segunda parte, eso sí, no mencionó a la Rumorosa o San Quintín porque desconozco sí hay proyectos de “embellecimiento público” o de gentrificar en nombre de la “zona dorada turística”, tampoco sé si están haciendo monumentos a grupos minoritarios sin consultarles ni involucrarles, eso sí en su nombre, y con ticket para los tours por los pasajes.
Cerramos está columna con una invitación y crítica a los discursos de la artisteada partidista, financiada y aplaudida por ser wannabe influencer – salvadores de los pobres.
Apostar y sumar a quienes defienden la vida con la siembra, el trasplante de flora nativa, la presencia organizada comunitaria, la denuncia que va más allá de ser visible en un momento coyuntural como activista, académico o anarquista (activista y/o académico), ese que exclama “el periodismo no es poner el cuerpo” gente que no se entera México es el segundo país con más periodistas desvividos/asesinados, perseguidos, desplazados, solo antes está Palestina.
Y recuerda el bosque ribereño en lo que ahora nombramos Mexicali, sigue vivo, late en el sistema lagunar Ramsar Xochimilco – México – Campestre, en riesgo constante, entre el basurero, el parque sintético y el nuevo boulevar para la high class, mientras se desplaza lo indeseable, la vida silvestre, la gente de la periferia, la población que ocupa y restaura (no hablo de empresarios) sino de población no considerada ciudadana, ni de pasaporte o visa láser, esa que hace un huerto comunitario por necesidad antes de creación de contenido.

