Primera parte: “Países de siervos jornaleros e industriales.”
Por Violeta Miranda.
Tras los recientes sucesos en Venezuela, que en primera instancia pareciera un beneficio al poner “fin” a la dictadura de Maduro, sin querer minimizar los sentires de lxs venezolanos migrantes y exiliadxs, que no solo enfrentan la incertidumbre de lo que vendrá en su país de origen, sino también una nueva ola de racismo en los países de acogida, deportaciones y desprecio, incluso en Latinoamérica, que tampoco es de sorprender en Argentina y México.
Asimismo, la celebración crece entre tensiones y preocupaciones en Brasil, Colombia, Cuba, y México, de fijo en China, Rusia y países de acuerdos comerciales con Venezuela. Este texto no tiene el propósito de apología a las dictaduras, ni al narcotráfico o al prohibicionismo.
Lo que sí, quiero invitarles a recordar que no es sólo Venezuela bajo asedio o tutela paternalista occidental, hay otras latitudes en el Sur Global; África, y Medio Oriente que fueron bombardeados durante 2025 por Estados Unidos y su daddy Israel, digo “la democracia” del salvador blanco, casual son territorios con recursos naturales escasos en gran parte del mundo, varios de ellos por décadas han vivido la «intervención gringa».
En ese sentido, mi interés es el de un análisis crítico—histórico sobre las intervenciones constantes en el Sur Global, y su relación con la producción de droga en México. A la par, que no cesa el consumo de droga en el norte global, que al contrario es normalizada—deseada, junto a su decadencia y barbarie, propia de las competencias económicas, basadas y sostenidas por la lógica colonial—extractivista.
Este año México cumple 20 años de militarización, en nombre de la «guerra contra el narco», pasamos de «abrazos no balazos» al aumento en persecuciones y asesinatos a Madres buscadoras de desaparecidos, y las juventudes, las más vulnerables, tratadas como desechables en el país.
En el mundo hay 195 países, y México, tiene décadas como el segundo país más peligroso para ser periodista, puesto que usar la pluma—el teclado—la voz es poner el cuerpo, y aquí se confirma año con año, donde la persecución, la censura contra periodistas crece al grado de ridiculez, que publicar notas con pruebas y hechos son actos “terroristas”, hacer memes políticos y twittear son“atentados” contra la fragilidad de los políticos partidistas.
Es importante señalar que la censura y la persecución contra periodistas no es ajena al país vecino (Gringolandia), sin embargo, aquí yace periodismo de investigación que saca a relucir la compra y el consumo por Estados Unidos, que ya no se limita a la droga, sino también al huachicol fiscal, o sea importación ilegal de combustible que evade impuestos.
Ampliar desigualdades por medio de leyes en países racializados de “siervos.”
Pienso que para entender el para qué a Latinoamérica se le asignó como principal exportador de droga, hay que detenernos en la lógica detrás del discurso, y el rol asignado de país de «raza extranjera», o sea de siervos para occidente (Gringolandia, Canadá y Europa), que no se dio por arte de magia la industria agrícola y farmacéutica, en esté caso de los cultivos y laboratorios de drogas. Fue una intervención, en nombre de la salud occidental.

A continuación, retomo a Aimé Césaire, y una cita que hace en su texto “Discurso sobre el colonialismo”, la cual seguro va a escandalizar a la gente de la buena conciencia/moral y del razonar eurocentrado, con su práctica de cancelación, sin embargo, es vital conocer cómo piensa quien nos domina y oprime…Que el susodicho no es único y particular de Alemania.
Hitler: “Aspiramos no a la igualdad sino a la dominación. El país de raza extranjera deberá convertirse en país de siervos, de jornaleros agrícolas o de trabajadores industriales. No es cuestión de suprimir las desigualdades entre los hombres, sino de ampliarlas y hacer de ellas una ley.”
La geopolítica y el racismo juega un papel central en la industria agrícola y de laboratorios de drogas en Latinoamérica, no es casualidad que seamos los principales en producción y exportación, entre que tenemos los recursos naturales para ello; tierra fértil, agua y clima.
Aunado a que casi nadie en estás latitudes es considerado un sujeto de Derechos, por ende, volvemos a Hitler, que tan solo representa la punta del iceberg del pensamiento occidental, al igual que sus sucesores presidentes y primeros ministros en Europa, Canadá y Gringolandia. Para quienes a estás alturas siguen pensando que es sólo “un malo en la historia.”
Paréntesis, sí el “innombrable” afectó tanto a Occidente, puesto que humilló al hombre blanco en su propia casa, que sí nos ponemos a sacar cuentas, veremos que genocidios hay muchísimos más en el Sur Global, hemos puesto más cadáveres que nadie en la historia de la civilización, cosa curiosa, para volverse lucrativo y víctima, hay que ser blanco.
Allí yace nuestra decadencia y más grande traición, el no ser blancos, pero desear serlo, al grado de reproducir las lógicas y las prácticas propias de occidente.
Así como las mujeres blancas son los hombres de las mujeres, los blanqueados son los siervos más fieles de los hombres blancos, y para su pena, jamás serán blancos, por más dinero y poder simbólico que logren poseer.
Es importante señalar que en Latinoamérica y el Caribe, la mayoría de la población es racializada y afro—indígena, se nos introdujo la táctica de asimilación por medio del mestizaje, usada hasta la fecha, que representa a una minoría, aunque les pese a los blanqueados, misma que trajo consigo el colorismo para justificar jerarquías dentro de las clases sociales, lo cual ha provocado división, y el peligroso anhelo de ser “más blanco.”
A su vez, en Gringolandia y Canadá sus cimientos son a partir del genocidio y el exterminio de la mayoría de los pueblos indígenas, esto no significa no sean países con población racializada y con efectos del colorismo, solo una lógica y origen diferente al nuestro.
En estos territorios surge la decadencia, la degradación en su máximo esplendor, han saqueado y agotado hasta la última gota de sus propios y escasos recursos, por eso a pesar de “ceder” ante nuestras independencias y revoluciones, jamás se han ido, lo vemos por medio del Tratado de Libre Comercio, y la Ley de Asociaciones Público Privadas en México, está última traída de España. Les invito a preguntarse ¿qué nos han dado a cambio?
Ejemplos muchísimos, tendría que hacer un artículo sólo para hablar al respecto pero spoiler en México de Porfirio Díaz a Díaz Ordaz y Claudia Sheinbaum, se nos ha despojado más y más con cada sexenio, los ecocidios son el pan de cada día, en nombre del desarrollo y el progreso para la inversión extranjera, que no vemos ni en las calles mal pavimentadas o en la falta de infraestructura hídrica, por mencionar algunas, ni hablar del desabasto de medicamentos, insumos y personal en los hospitales desde Salinas de Gortari.
Por lo que no es de sorprender que Occidente siempre meta cuchara en nuestros asuntos, que sean los primeros en querer ser “inversionistas”, aunque el contrato llegue a su fin o causen daños ecológicos irreparables, se rehúsan a dejar de saquear nuestros recursos naturales.
¿Dónde hemos escuchado que por realizar infraestructura para la extracción de recursos naturales, bajo un contrato y tiempo específico les posiciona a ellos como dueños de estos?
Literal eso ha dicho Estados Unidos, y no hablo de Venezuela, habló de Quintana Roo, México, donde Vulcan Materials Company que tras años de litigio por daños ambientales, se les clausuró la minera, y a pesar de prohibirles el gobierno mexicano la extracción de más material, se le permite aún retirar lo “ya extraído”, ni esperar reparaciones. Insisto, ejemplos hay muchos en todo el continente y en otros del Sur Global, la lista es infinita.
En pocas palabras somos—seremos siempre leídos y tratados como inferiores por los gringos y todo occidente, somos su “central de abastos” y mano de obra barata, la lógica de la invasión se repite por más de 500 años, solo muta a través de leyes o incluso por encima de estás, tal es el caso de Venezuela y la doctrina Monroe, digo «Donroe», por ello se nos re-asigna como “sus siervos jornaleros y trabajadores industriales.”
El origen de la droga en México a causa de la demanda gringa.
Recordemos que nada es casualidad, mucho menos cuando se habla de saqueo en nombre del desarrollo y el progreso…¿para quiénes los beneficios? ¿a costa de qué vidas? Las nuestras.
Asimismo, en México tras varias invasiones y ocupaciones (casi la docena, depende la perspectiva), se nos despojó de más de la mitad de nuestro territorio, antes indígena, luego mexicano, siempre indígena, y se nos colocó a los estados de Baja California a Tamaulipas como sitios fronterizos vitales para la importación de droga a Estados Unidos, que con los recursos naturales ya mencionados se les facilitó a los gringos, bajos costos en producción y distribución, además de grandes ganancias.
Vayamos atrás en la historia…A mitad del s.XIX durante la guerra civil en Estados Unidos aumentó la demanda de amapola para la producción de morfina. Para ese entonces ya había el gringo ocupado Texas, California, Nevada, Utah, Arizona, Nuevo México, y partes de Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma, por ende, más viable el someternos bajo la excusa médica y de la buena conciencia burguesa de “un negocio” bilateral.
Hay que agregar que tras un largo período de persecución y masacre contra los chinos—estadounidenses en Gringolandia del s.XIX—s.XX, algunos encontraron refugio en la frontera norte de México, que a su vez trajo los saberes de la amapola, para los futuros jornaleros de está planta, en este otro lado de la frontera.
Asimismo, a inicios de 1900 se les trajo al Valle Imperial y lo que es ahora Mexicali, para el trabajo forzado en nombre del desarrollo y el progreso para la canalización (bloqueo y control del Río Colorado), la creación del sistema ferroviario para Arizona y California, y el cultivo del oro blanco (algodón), para beneficio gringo, por supuesto.
Después vino la Primera y la Segunda Guerra Mundial donde los analgésicos “tradicionales” eran “insuficientes”, motivo que exigió un aumento en la producción en México, para suplir la demanda de Estados Unidos como principal consumidor, seguido de Europa.
Vamos a hablar del país de las libertades, la democracia, y jamás el pacifismo…
Estados Unidos inició el s.XX con el fin de la ocupación militar en Filipinas. Acto seguido la Primera Guerra Mundial, y su primera intervención en Rep. Dominicana (1919-1924), después vino la Segunda Guerra Mundial, y para no perder el ritmo siguió con múltiples intervenciones militares simultáneas—constantes, algunas incluso repetidas hasta el día de hoy, solo nombraré aquellas que datan al inicio de la «guerra contra el narco».
China (1945), Siria (1949), Corea (1950-1953), Irán (primera intervención 1953), Guatemala (primera intervención 1954), Tíbet (1957-72), Indonesia (1958-65), Cuba (1959), Congo (1960), Brasil (1964), República Dominicana (segunda intervención 1965-66), Laos (1964-73), Perú (1965), Grecia (1967), Guatemala (segunda vez 1967-69), Camboya (primera intervención 1969-70), Chile (1970-73), y la más famosa 20 años de guerra en Vietnam (1955-75). ¿Qué relación tiene con el consumo de drogas?
¿Cortina de humo racista? ¿Justificación bélica y complejo de salvador «democrático»?
Comienza la década de los 70s con Richard Nixon en la presidencia y el discurso de la preocupación por la salud pública y la seguridad nacional por el abuso de drogas, donde señaló de “emergencia nacional”, y así comienza la «guerra contra las drogas»…Situación creada en el s.XIX, sin embargo, el único culpable fue Latinoamérica. ¿Discursos reciclados en el s.XXI? Usted dirá.
Nixon creó en 1973 la DEA (Administración para el control de drogas), una organización que vaya la redundancia “controla”, y combate en la «guerra contra las drogas», en Latinoamérica. Y México al ser frontera, se dan a la labor de “interceptar y controlar” el narcotráfico, ojo controlar, nadie dijo eliminar o acabar.
Años después se diría que entre los motivos reales de Nixon estaba el de ir en contra de los grupos opositores a la guerra de Vietnam, y de la población negra, que recién “gozaba” de reconocimiento ciudadano, y de aparente «libertad» en la primera década sin segregación racial legal, mismos que se les asignó hasta la fecha el consumo de marihuana y de heroína. Aquí comienza la criminalización de estás sustancias y grupos racializados.
La receta médica ya no justifica el consumo, ahora a buscar culpables.
Si bien es cierto que para la década de los 70s Estados Unidos tenía un gran número de consumidores y dependientes de drogas como barbitúricos, anfetaminas, heroína, y el clásico opio, era más común el consumo en los veteranos como efectos de sus dolencias físicas y psicológicas propias de las guerras, sin embargo, no eran solo ellos, también las amas de casa de clase media y alta representaron un gran número, pero estos grupos son blancos en su mayoría.
Y la dependencia de sustancias por las mujeres clase medieras y ricas no se nombraría hasta mucho tiempo después, al igual que en los veteranos…En cambio, serían las personas racializadas las criminalizadas, por lo que cualquier parecido con la realidad actual no es mera coincidencia, es parte de la raíz del todo.
Es importante detenernos un momento en la contradicción o el aparente desconocimiento de los efectos de las sustancias psicoactivas como paso a las mujeres blancas, que se les recetó; opioides, barbitúricos, anfetaminas y tranquilizantes. Sustancias que causan adicción y dependencia, justificadas por recetas médicas para tratar “dolencias femeninas” (dolor menstrual, histeria, insomnio, subida de peso, falta de energía, etc.).
Cabe señalar que hasta la fecha en Estados Unidos los opioides son la “droga médica” recetada básica y esencial.
Durante el período de intervención—ocupación—guerra en Vietnam, como quieran etiquetarlo, vino la “ola hippie” 60s—70s y el consumo de cannabis, LSD, hongos y otros alucinógenos, sin embargo, estos no provocan dependencia a diferencia de los barbitúricos, anfetaminas, tranquilizantes, heroína, opio, y alcohol, esté último estuvo prohibido en Estados Unidos de 1920—1933, y sopresa México era su principal distribuidor “clandestino.”
Al mismo tiempo que inicia la «guerra contra las drogas» viene la posterior renuncia de Nixon a causa del escándalo de Watergate (espionaje político encubierto), y para evitar un juicio político por la obstrucción de justicia y abuso de poder, se convirtió en el primer y único presidente en dimitir. E inmediato su sucesor Gerald Ford le concedió un indulto, nada anormal en Gringolandia, misma nazion con un presidente declarado culpable de 34 delitos, por abuso sexual y amenazas contra la integridad física de sus víctimas.
Además, es vital tener esto presente, Estados Unidos jamás ha sido un país con acceso a salud pública, al contrario. Esto se refleja en la inaccesibilidad a centros de rehabilitación por sus altos costos y pocas opciones, siendo de uso exclusivo para un sector minoritario, o sea ricos.
¿Cómo reparar un país con abuso de sustancias, sin apoyos para rehabilitar, ni prácticas para reducir riesgos en el consumo?
Por algo, los gringos no ricos, santificaron a Luigi Mangione como un defensor ante la falta de acceso a salud pública, aún con seguro médico, por lo que vemos que el problema es estructural y mucho más complejo que sólo “controlar al narco”.
Las drogas caras, los opioides, la cocaína, los benzodiazepinas, la metanfetamina y todas sus primas, normalizadas y deseadas en espacios de poder económico y simbólico, ejemplo Hollywood, Las Vegas, se sabe…es la decadencia de occidente justificada, igual pasa en Amsterdam, Berlín, Ibiza. ¿En qué otra ciudad turística de occidente?
Luego se les olvida que al igual que los opioides, el fentanilo se dió a su ciudadanía primero como tratamiento médico a partir de los 60s, es un anestésico, especialmente usado para los dolores crónicos, y ¿para qué comenzamos a producirles droga? Para tratar dolores donde los analgésicos “tradicionales” eran insuficientes, en esté caso, el fentanilo es de Janssen Pharmaceutica empresa occidental filial de Johnson & Johnson, no de Latinoamérica, les paso el dato.
Luego se les olvida que México no solo les facilita ciertas drogas, que no todas, es sabido la mariguana gringa ahora hasta se consume aquí. Les surtimos bastante en el turismo médico a los gringos, y no hablo solo del estético o dental, sino también para acceder a centros de rehabilitación, cualquier tratamiento de enfermedades crónicas o hasta una gripe viral.
Ojo, México tiene un pésimo sistema de salud pública, y me sorprende cada vez que un gringo lo alaba, aunque entiendo vienen de un país donde los costos son muy elevados, y hay muchas más barreras para cualquier tipo de atención médica, cuando aquí tenemos farmacias con consultorios y salarios precarios en cada esquina…lo cual da para otro tema.
Cuando hablamos de salud pública, narcotráfico y la guerra contra las drogas/el narco, hay que analizar el origen, estudiar las causas, ver más allá de los efectos superficiales, sobre todo cuando estos son excusa para excluir, marginar, estigmatizar y perseguir a grupos específicos.

