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lunes, 30 enero 2023
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    AMLO, el Quijote ausente y los molinos de viento en La Rumorosa

    AMLO, el Quijote ausente y los molinos de viento en La Rumorosa por Iván Martínez Zazueta

     

    El 28 de marzo de 2020, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se detuvo en La Rumorosa durante su trayecto de Tijuana a Mexicali. Ahí realizó un video en el que criticó la instalación de los aerogeneradores que se aprecian en lo alto de la serranía. Señaló que son un negocio panista y que generan contaminación visual, afectando el paisaje natural.

    «Esta es una de las zonas más bellas de México, esto que es producto de la naturaleza, pero también aquí se expresa la falta de sensibilidad de los gobernantes. Autorizaron esos ventiladores para producir energía eólica. Miren cómo afecta el paisaje, la imagen natural. Cómo se atrevieron a dar permiso para instalar estos ventiladores», dijo.

    En su mensaje mencionó que su gobierno ya no daría permisos para la instalación de plantas generadoras que afecten al medio ambiente y generen contaminación visual.

    Las críticas al mandatario no se hicieron esperar. Se le acusó de ignorante por llamar “ventiladores” a los aerogeneradores, de anticuado por oponerse a la modernidad y de obstinado en su “política contaminante” por estar en contra de las energías limpias.

    Hasta el ex-gobernador de Baja California, el panista José Guadalupe Osuna Millán, le contestó argumentando que el parque eólico de La Rumorosa era un proyecto público que provee energía limpia para el “beneficio de miles de familias en Mexicali”.

    Para sus críticos, AMLO aparecía como el Quijote loco que luchaba contra los enemigos imaginarios que eran esos «molinos de viento».

    Sin embargo, muchas de las críticas hacia el presidente, aparte de exhibir la polarización respecto a su gobierno, sólo demostraban desinformación acerca de la producción de electricidad en la Sierra Juárez de Baja California.

    En La Rumorosa actualmente existen dos parques eólicos. El primero es el llamado Baja California 2000 (o Rumorosa I), propiedad de la Comisión Estatal de Energía de Baja California e inaugurado en 2010. Este pequeño parque consta de 5 aerogeneradores, con capacidad conjunta de 10 MW y que -según el gobierno estatal- alimentan el 80% del alumbrado público de Mexicali y benefician con tarjetas para el pago de electricidad a 45,000 familias en contexto de vulnerabilidad. Sin embargo, este parque representa sólo el 3.6% de la generación eólica actual en la Rumorosa.

    Los “ventiladores” criticados por el tabasqueño son parte del segundo proyecto, Energía Sierra Juárez (ESJ), propiedad de la transnacional estadounidense Sempra Energy. Este parque es 100% exportación a California y su primera etapa (ESJ I) fue inaugurada en 2015, la cual consta de 47 aerogeneradores con capacidad de 155 MW. Fue planteado como “el primer proyecto transfronterizo de energía renovable entre México y Estados Unidos”.

    El parque se programó en cuatro etapas, con las que se pretende alcanzar hasta 1000 aerogeneradores instalados. Si hoy estuviera concretado, sería el quinto parque eólico más grande del mundo. El polígono total del proyecto abarca una extensión de 294 mil hectáreas, equivalente a 2.4 veces la extensión del municipio de Tijuana.

    De acuerdo al Banco de Desarrollo de América del Norte (NADB) este proyecto (ESJ I) tiene como beneficios reducir “los gases de efecto invernadero producidos por la generación de energía tradicional a partir de hidrocarburos (…), al tiempo que proveerá a los ciudadanos del Condado de San Diego, California con una fuente alterna de energía segura y confiable”.

    Las críticas de AMLO eran muy pertinentes. Incluso se quedó corto. La Rumorosa es uno de los paisajes más bellos de México, que debe ser preservado y una transnacional extranjera la está llenando de aerogeneradores para producir energía “limpia” para California. Dicho estado aprobó una ley que establece que en 2045 sólo consumirá electricidad proveniente de fuentes renovables, por lo que esta dinámica se puede extender.

    El proyecto de Sempra es muy ambicioso y apunta a ello, pues pretende llenar gran parte de la Sierra Juárez de turbinas eólicas para beneficio de Estados Unidos. Esto mientras degradan el paisaje natural, generan ruido mecánico y aerodinámico y provocan afectaciones en flora y fauna. Por ello, la declaración del presidente de no dar más permisos para este tipo de proyectos generó entusiasmo entre quienes defendemos el territorio, el paisaje y el medio ambiente en Baja California.

    Incluso, meses después, el entonces gobernador Jaime Bonilla declaró que su gobierno inició los trámites para declarar a La Rumorosa como zona patrimonialmente protegida y que, ante ello, el parque eólico de Sempra tendría que ser reubicado. La idea quijotesca de AMLO empezaba a tomar rumbo.

    Sin embargo, poco duró el entusiasmo, ya que nunca se concretó la declaratoria (fue improcedente), así como tampoco la reubicación del parque y, por el contrario, en febrero de 2022 Sempra inauguró la fase II de su proyecto ESJ, el cual consta de 26 nuevos aerogeneradores, con una capacidad de 108 MW, todo de exportación.

    Actualmente se encuentra en revisión la Manifestación de Impacto Ambiental para el proyecto “Cimarrón Wind”, que es parte de Energía Sierra Juárez, el cual pretende alcanzar una capacidad instalada de 330 MW. Su diseño consta de aproximadamente 68 aerogeneradores instalados en una superficie de 16,696 hectáreas e incluye una línea de transmisión de 30 km para conectar con la red eléctrica en California (ver mapa). Su fin es vender electricidad a Silicon Valley, en California.

    Quizá el presidente cambió de opinión tras su reunión con directivos de Sempra durante su visita oficial a Washington en julio de 2020, donde la transnacional anunció inversiones en materia energética en México. A esto se suman los acuerdos que surgieron de la visita de John Kerry a México en junio pasado y tras la reunión que un mes después sostuvo AMLO con empresarios en su segunda gira por la capital estadounidense, reunión en la cual también estuvieron directivos de Sempra.

    Tras estos eventos se anunciaron compromisos para que México exporte energía renovable a Estados Unidos -a través de parques eólicos y solares en la frontera norte- y se ofreció a Sempra la construcción de plantas de licuefacción en México para exportar el excedente de gas natural que posee la CFE derivado de contratos abusivos con empresas estadounidenses heredados de la administración de Peña Nieto. Todo esto da cuenta de la continuidad en la subordinación de la política energética mexicana a los designios geopolíticos de Estados Unidos y a su falsa transición energética.

    De aprobarse la ampliación de ESJ, AMLO será el Quijote ausente, ese personaje de la novela de Miguel de Cervantes Saavedra que luchaba por el ideal de justicia y que bien habría de aparecerse en La Rumorosa, montado en su caballo Rocinante, para luchar contra los modernos “molinos de viento” transnacionales y su neocolonialismo verde.

    *El autor es Maestro en Geografía por la UNAM. Escribe análisis y publica mapas en el blog Geografía Septentrional.


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